Tenuta Decimo - Il Borgo Di Mariano
Servicios principales
- The lagest option:
- 6 huéspedes
- 3 camas
- 3 dormitorios
Ubicación
Durante su estancia en la villa Tenuta Decimo - Il Borgo Di Mariano San Gimignano los huéspedes podrán disfrutar de un solárium o visitar el Centro Histórico de San Gimignano, situado a 7 km. Con una piscina, el agroturismo también ofrece ping-pong y yoga para huéspedes activos.
La Galería Continua está a unos 15 minutos en coche de esta villa, además el Museo SanGimignano1300 se encuentra a 20 minutos en coche. Atendiendo a las necesidades de los huéspedes, que están en viaje de negocios, la villa Tenuta Decimo - Il Borgo Di Mariano está a 8 km de la Torre Salvucci Mayor. Situada a unos 25 minutos en coche de la Iglesia de Sant'Agostino, la propiedad es uno de los destinos favoritos de fieles y turistas.
El diseño interior de la villa Tenuta Decimo - Il Borgo Di Mariano incluye un armario ropero, así como televisor con pantalla plana. Los cuartos de baño de este establecimiento también incluyen un inodoro separado y ducha. Además, para tu comodidad, dispone de toallas.
La villa Tenuta Decimo - Il Borgo Di Mariano cuenta con minibar, además de una cocina para comer en la habitación. La cocina también incluye una nevera, un horno y utensilios de cocina. Los huéspedes pueden cenar en el restaurante La Locanda del Borgo, situado a unos minutos a pie de esta villa. La villa está a 16 km de Certaldo, lo que facilita el acceso a las atracciones turísticas de San Gimignano. Los tratamientos incluyen una peluquería y servicios de belleza. Los huéspedes pueden disfrutar de una serie de instalaciones deportivas como clases de yoga.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente, tuve la suerte de escaparme a Tenuta Decimo - Il Borgo Di Mariano, un rincón delicioso en la Toscana. Desde que llegamos, la tranquilidad del lugar nos envolvió, con habitaciones que son como pequeñas casitas; limpias, acogedoras y con camas muy cómodas, perfectas para descansar después de un día explorando. La ubicación es ideal, a solo 13 km de San Gimignano, permitiéndonos disfrutar de la naturaleza y de los encantos históricos de la zona. El restaurante del hotel fue una verdadera joya, donde la comida casera y espectacular se complementaba con un ambiente encantador. Nos deleitamos con sus pastas hechas a mano y salsas que son un homenaje a la cocina local. Además, la preciosa piscina nos invitó a relajarnos y desconectar entre un chapuzón y otro, disfrutando de esos momentos de paz que tanto buscábamos. Sin duda, un sitio perfecto para quienes valoran la buena comida y la serenidad del paisaje toscano. ¡No puedo esperar para volver!